Archivos Mensuales: abril 2017

Mis textos y quien los lee

Soy una persona muy reservada con mis cosas. Especialmente, con lo que escribo. Algunas cosas las he hecho públicas, algún que otro texto en Watpad y una reseña que pronto se publicará en el blog de lectura de mi instituto.

Pero la mayoría de mis textos, historias, sueños imposibles, etc. están aquí, en el disco duro de mi PC. Hay contadas personas que los hayan leído. Otro de los  signos de que le considero amigo y no temo sus críticas.

Esto no es una continuación del post de ayer, es que me apetecía mucho revivir el blog y es un concepto que está muy presente en mi vida y que, precisamente, he recordado hace escasos minutos, mientras enviaba un texto por correo electrónico.

Si tú, que estás leyendo esto has leído algo escrito por mí y no lo has hecho en Internet, es porque eres mi amigo. Simple y sencillamente, por eso. Cuando escribo en las redes no es porque quiera que me digan que lo hago bien o mal, es mi forma de expresar lo que siento o, a veces, solo una desconexión de esta realidad, a veces tan dura y cruel.

Esto es todo por hoy, nos leemos pronto.

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Dictamen médico para casarse personas invidentes

Hoy me apetecía hacer una crítica hacia algo que, a mi juicio, es injusto. MUY injusto.
Hace algunos meses, ya no importa cuantos, vi una noticia que me pareció una auténtica burrada por parte de nuestro (nótese la ironía) maravilloso gobierno.
Bien, se decía que querían montar una movida que consistía en, ojo cuidao: los ciegos y los sordos para casarnos teníamos que presentar un dictamen médico. ¿Qué injusta es la vida, no? Y qué idiotas algunos, todo hay que decirlo.
Vamos a ver. Yo puedo ser ciega, o sorda. Pero es que nos estaban llamando inconscientes, tontos, o, llevándolo al extremo, decían que no teníamos bien la cabeza. Anda ya. Que yo tenga una discapacidad no significa eso, soy más consciente de mis actos que un cojón y medio de videntes. Y es así.
Se creó una bonita petición en change.org y que la firmó un montón de gente, creo recordar. Ahora a pasado el tiempo ¡y oh, maravilla! El congreso ha aprobado que las personas ciegas puedan casarse sin dictamen médico.
Debería decir “un aplauso, por favor”. Pero no, es que nunca jamás debió existir esa maldita idea sacada de la cabeza de un descerebrado.
Ya está, necesitaba contar esto en el blog y desahogarme, porque parece que algunos no se enteran. O eso, o no quieren enterarse, que también puede ser, oye.
Yo antes pensaba que los políticos solo eran unos chorizos, pero no. A parte de eso son unos malditos inconscientes.

La amistad

Hacía mil años que no pasaba por aquí, y hoy aprovechando que estoy de vacaciones hasta el martes quiero hablar de un tema muy interesante:  la amistad.
Amigo no es cualquiera, eso hay que tenerlo muy claro. Para mí, amigo es el que está a mi lado siempre, en las buenas y en las malas. Esa persona que, a pesar de que puedas estar de bajón o pasando una mala racha, te haga sonreír, o lo intente al menos.
El que te demuestre sentimientos positivos, que no te haga daño y te diga que puedes contar con él siempre. Al que, si no conoces en persona, desees ver, para reír juntos. Esa persona especial a la que acudir cuando no sabes con quién hablar de cualquier tema.
Yo soy muy estricta con eso, y no llamo amigo a cualquiera, como he dicho más arriba.
Una cosa es tener conocidos, pero amigos solo son unos pocos. Y aunque solo sea una sola persona, a mí me basta para ser feliz.
Por eso, lean esto o no, me hacía falta escribirlo. Quiero agradecer a esas personas por estar ahí siempre, porque les tengo mucho cariño y porque son gente muy importante para mí. Gracias por ser como sois, no cambiéis nunca. Os quiero ❤